Motivos para el optimismo

La crisis del covid-19 es algo único, nunca antes visto en la historia. El Gran Confinamiento dejo parada la economía del país, la gente tuvo que quedarse en sus casas durante meses y solo podía salir a trabajar. Todo lo que fue ocio quedó parado. Bares, restaurantes, hoteles, aeropuertos, tiendas… un montón de negocios tuvo que cerrar de forma forzada. Y España ha sido unos de los países del mundo que más estricto ha hecho este confinamiento debido a la especial incidencia del virus en nuestra sociedad.

Por tanto es normal que la caída de la producción de España ha sido especialmente acusada, aunque hemos visto caídas históricas en todos los países de nuestro entorno, desde Alemania (con un confinamiento más suave) hasta EEUU. La caída del PIB de la Eurozona ha sido de un 12,1%, por ejemplo.

El confinamiento duró prácticamente todo el trimestre, ya que solo entramos en la nueva normalidad 9 días antes de que acabara el trimestre. Y al salir del mismo, y al contrario que en catástrofes económicas anteriores, las infraestructuras seguían ahí.

Es decir, hemos tenido una caída del PIB como en una Guerra, pero no ha habido una destrucción permanente de las infraestructuras que impidan una recuperación rápida de la producción.

La actividad económica se está recuperando claramente este trimestre y por tanto en el tercer trimestre de 2020 veremos una subida del PIB de nuevo histórica. No se recuperará el nivel anterior a la crisis, está claro, pero en muchos sectores sí que se recuperará cierto nivel.

El empleo se está activando. Los trabajadores en ERTE (que llegaron a rozar los 3,5 millones) ya son solo 1,2 millones. Y de los que quedan, un 20% están solo en suspensión parcial de la jornada (no un escaso 7% que teníamos en lo peor de abril).

«We must understand the Cosmos as it is and not confuse how it is with how we wish it to be.»